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El presidente de la asociación de Dénia constata la consternación de los afectados por la decisión tomada con ''nocturnidad y alevosía''

«La medida se ha tomado con nocturnidad y alevosía». Con estas palabras expresaba ayer el presidente de la Asociación de Constructores y Empresas Afines de Dénia (Acead), Antonio Vargas Zurita, el malestar que ha generado en el sector la parálisis de la actividad anunciada por el presidente del Gobierno el fin de semana y de aplicación casi inmediata. Precisamente esto último es lo que ha sentado mal porque, según reconoció, «esperábamos que se parase esto, pero no de esa forma, sin darnos un margen de tiempo para prepararlo todo».

Vargas Zurita reconoció que la mayoría de empresarios y trabajadores ya estaban en casa y que solo llevaban a cabo «servicios mínimos, urgencias y labores administrativas». Aunque ya estuvieran casi parados, este frenazo, además retribuido para los trabajadores, supone un serio revés para los autónomos y pequeños empresarios. Aunque admitió que «lo primero es la salud».

En ese sentido, el presidente de la asociación incidió en que sí que saben que se paraliza la actividad pero «no nos han dicho que no tengamos que pagar los impuestos, las nóminas o la Seguridad Social». Además subrayó que el anuncio del Gobierno se produce a finales de mes y de trimestre, justo en uno de los momentos de mayor papeleo.

«Más margen de tiempo»

Según apuntó, hay que llevar las facturas al asesor y no todos tienen capacidad de hacerlo telemáticamente. En su opinión, «se ha hecho mal la gestión y habría que haber dado más margen de tiempo porque algunos empresarios pueden dejarlo arreglado en un día, pero otros necesitan más.

Asimismo, recalcó que la decisión de una paralización pagada va a suponer un serio revés en la ya mermada economía del sector, que no solo se limita a los constructores, sino que también se refiere a electricistas, pintores o fontaneros, entre otros. «Vamos a tener que adelantar el dinero de los sueldos y pagar cotizaciones sin tener ingresos», lamentó Vargas Zurita.

Y luego, cuando el estado de alarma pase, «la vuelta a la normalidad será paulatina» y dejará en el camino el incremento del número de parados. El motivo es que los que hasta hace poco pensaban en hacer alguna reforma o comprar una segunda residencia, después «no gastará, se lo pensará mucho» ante la incertidumbre económica.

Para el presidente de Acead, el Gobierno central o la Generalitat deberán tomar medidas que incentiven la recuperación económica en un sector que no suele recibir ayudas. Por ello pidió una norma a nivel estatal o autonómico que favorezca la contratación de empresas locales en la obra pública municipal. Así, fomentaría que el Ayuntamiento recurriese a las pymes de la ciudad.